
Antonio Vega Tallés -Madrid 16 Diciembre 1957-12 Mayo 2009.
Es imposible en estos momentos escribir algo coherente acerca del maestro Vega, es imposible pensar que ya no está, es imposible tratar de controlar las emociones cuando se ha conocido de cerca a alguien como él. Hoy recuerdo la primera vez que lo vi, tenía yo 15 años y él 30 y luego de un rato de conversar me preguntó ¿Cuántos años es que tienes? , y le respondí 18, él se quedó pensando sin decir nada más y ya casi a punto de despedirnos me dijo " Hasta luego Pequeña", recuerdo haberme molestado y decirle algo así como : "Soy más alta que tú" y él al notarlo dijo casi en susurro " No importa , no te enfades, siempre serás una pequeña para mi".
El tiempo me concedió el honor de conocerlo en 1987 y seguirlo viendo algunos años más . El universo me dejó acercarme a esa gran ser humano que era Antonio, muchas veces solitario, muchas veces incomprendido , tantas veces etiquetado por una u otra razón, tantas veces en el ojo de la tormenta, tantas y tantas veces luchando consigo mismo y a pesar de sus pesares haciendo la mejor música para permitirnos soñar, pensar y vivir.
El día, me regaló la oportunidad de verme a través de sus infinitos ojos y ver al sol escondérse en su sonrisa. La noche, me lo presentó aquella primera vez y determinó para siempre el afecto que hoy es imposible de traducir y la tristeza absoluta que parecieran ahogar mis palabras. Antonio Vega, el maestro, el músico, el guitarrista ( como tanto le gustaba que lo llamaran) , el amigo, era único y su alma tenía el don de atrapar las ilusiones y hacerlas canción . Antonio, nació para enamorar a las palabras y hacerlas suyas, para descubrir el alma de las pequeñas cosas entre sus acordes , para demostrar que su corazón iluminado por luciérnagas tenía la fortaleza y bondad de un gigante, para enseñarnos que sus magníficas manos tenían el poder de cambiar al mundo desde su guitarra y para recordarnos que el amor está allí , cerca , lejos , presente y ausente, pero siempre, siempre está.
Querido Antonio, hace unos días escribí algo que tiene una frase que te escuché una vez "El pasado no besa como antes " y al escribirlo sentí un poco de alivio, porque tenía la pretensión de que la tristeza por mis amigos que ya no están, estaba en algún lugar cerrado del corazón, sin embargo hoy me pregunto ¿ por qué el pasado me besa tanto ahora? y me he respondido con tus palabras " El pasado es necesario, no importa cuántas veces te bese, te busque o regrese, siempre está allí y tiene algo que decir".
Por eso hoy me agarro a mis suspiros , me escondo en tus canciones y me despido por ahora de ti, prometiéndote seguir aquí en el mismo lugar, buscando tus palabras en el rocío de la mañana , tu sonrisa en los primeros rayos de sol y tu voz en la brisa de cada mes de Junio.
Antonio, un beso que te acompañe más allá de las estrellas.
Níyume Figueroa © 2009